Fiscal General niega persecución política en el caso de Nasry Asfura
El fiscal general Johel Zelaya aclaró en cadena nacional que las acusaciones contra el precandidato presidencial Nasry Asfura no constituyen una persecución política
El fiscal general de Honduras, Johel Zelaya, aclaró en cadena nacional que las acusaciones contra el precandidato presidencial Nasry Asfura no son producto de una persecución política, sino que están fundamentadas en pruebas de delitos relacionados con la corrupción. Zelaya insistió en que el Ministerio Público (MP) no actúa con motivaciones ideológicas o partidarias, sino que su misión es combatir el crimen y la corrupción.
“El MP no persigue personas por sus ideas ni figuras políticas, sino el crimen y la corrupción que han quedado impunes”, declaró Zelaya, subrayando que las redes de corrupción “no tienen color, raza, bandera ni partido político”.
Las investigaciones contra Asfura, exalcalde del Distrito Central, comenzaron en 2019 y lo vinculan al desvío de más de 28.5 millones de lempiras entre 2017 y 2018. Según el MP, Asfura se benefició personalmente de 17.4 millones de lempiras mediante 23 cheques, de los cuales más de 11 millones fueron utilizados para financiar su campaña política, mientras que otros fondos se destinaron a empresas cercanas y al pago de tarjetas de crédito.
Luis Javier Santos, fiscal de la Unidad Especializada en Redes de Corrupción (Uferco), reafirmó que el caso está respaldado por “evidencias contundentes” que sustentan las acusaciones de lavado de activos, malversación, fraude y otros delitos. Además, el MP retomará investigaciones iniciadas por la extinta Misión de Apoyo Contra la Corrupción e Impunidad en Honduras (MACCIH), incluyendo casos emblemáticos como “Pandora” y “Caja Chica de la Dama”.
