Según Eduardo Facussé, las decisiones del Gobierno ponen en riesgo el desarrollo del país
El expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Eduardo Facussé, advirtió que la falta de seguridad jurídica y las políticas gubernamentales poco alineadas con las necesidades de los sectores productivos están frenando la inversión y la creación de empleos en Honduras
El expresidente de la Cámara de Comercio e Industrias de Cortés (CCIC), Eduardo Facussé, lanzó una severa advertencia este lunes sobre la situación económica de Honduras, destacando que uno de los mayores obstáculos para el crecimiento y la inversión en el país es la falta de seguridad jurídica. Según el empresario, la incertidumbre en el marco legal está limitando las oportunidades de inversión y, por ende, la creación de empleos en sectores clave como el agro y la manufactura.
En sus declaraciones, Facussé fue crítico con las políticas gubernamentales, a las que calificó de no estar alineadas con las necesidades reales del país. “Las decisiones del Gobierno no son las mejores, y no son congruentes con los objetivos del desarrollo del país”, expresó, señalando que las medidas actuales no están fomentando el desarrollo económico de forma efectiva.
Facussé alertó que en los últimos cinco o seis años, aproximadamente 450,000 empleos en el sector agrícola han sido afectados, algo que atribuyó a la falta de incentivos y apoyo gubernamental a esta área estratégica. “El Gobierno no ha impulsado la actividad en los sectores más productivos como el agro y la manufactura”, enfatizó, agregando que esto está rezagando a la economía.

Asimismo, el empresario destacó la preocupante depreciación de la moneda nacional, lo que, según él, está erosionando la competitividad del país. “La moneda se está deslizando rápidamente y hemos perdido competitividad”, afirmó, subrayando las dificultades que esto representa para las exportaciones y la atracción de inversión extranjera.
Facussé también se pronunció sobre la reciente decisión del Gobierno de denunciar el tratado de extradición, calificando esta acción como un error que podría deteriorar la imagen de Honduras a nivel internacional. En su opinión, estas decisiones generan desconfianza entre los inversores extranjeros, debilitando el atractivo del país como destino de inversiones.
El empresario insistió en que sus críticas no deben interpretarse como un ataque directo al Gobierno, sino como una observación constructiva basada en las preocupaciones del sector empresarial. “Nuestras opiniones críticas no son un ataque al Gobierno y a sus acciones”, aclaró.
